Juego sociodramático y esquemas de género
En este artículo de Emma Lobato, una licenciada
en psicología y pedagogía y además docente de edad infantil desde hace 16 años,
estudia y analiza los papeles que adoptan los niños y niñas de 5 años durante
sus juegos sociodramáticos y analizan si la adopción de estos roles está condicionada
por los estereotipos de esta sociedad.
Inicialmente cabe responder a la cuestión,
¿qué es el juego sociodramático? El juego sociodramático se refiere a aquellas
situaciones en las que los niños y las niñas juegan representando papales y actúan
con los objetos atribuyéndoles un significado distintito del que en realidad tienen.
Por ejemplo, un lápiz se puede convertir tanto en un cohete como en una
jeringuilla, siempre siguiendo la coherencia del tema a representar.
Una vez aclarado el concepto a tratar, quiero
destacar que es alrededor de esas edades en las que se inician a desarrollar los
conceptos de los niños sobre lo que creen que son los géneros y que roles creen
que conlleva cada uno, y es por ello que analizar al alumnado mientras
interpretan papeles siguiendo las concepciones que tienen sobre lo que una
mujer o un hombre debe hacer en términos de actos y oficios nos permite
observar que hay una gran problemática ya desde el inicio del desarrollo del
ser humano en esta podrida estereotipada sociedad.
Y, ¿Por qué está podrida nuestra sociedad? Porque
las niñas y niños de 5 años tienen interiorizado tan fuertemente los estereotipos
más arraigados y machistas que asusta, me hace pensar que en vez de aprender a
lo largo de nuestra etapa educativa lo que hacemos es desaprender, con suerte,
esos prejuicios y esquemas de los roles de género que al parecer ya tenemos asumidos
desde muy pequeños.
Este estudio permite adentrarse en las mentes
de los alumnos de infantil de un colegio de Asturias donde nos muestran que las
niñas se sienten más cómodas en escenarios del hogar, en las cocinitas y
adoptando papeles de familia, cuidado a otros y/o tareas del hogar mientras que
los niños optan por escenarios asociados a lo masculino, como un taller, en el
que se presentan como agresivos y violentos y mucho más activos que las niñas. Es
más, cuando los alumnos participan del escenario del género opuesto consideran
que realizar ese tipo de acciones o trabajos son ridículos para su género y lo
asocian únicamente al contrario.
Agregando a lo anteriormente dicho, quiero
centrarme en analizar y comentar especialmente que pasa en las situaciones
donde participan ambos géneros en escenarios en los que predominan uno de ellos.
En el caso de lo considerado “femenino” nos
encontramos en un hogar, probablemente en una cocina, en la cual las niñas se
pelean por interpretar el papel de la madre que cuida al bebé, limpia la casa y
hace la comida mientras que los niños rehúyen el papel de padre y en el caso de
interpretarlo asumen un papel violento, de maltratador que pega a sus hijos o
incluso los asesina. Por otro lado, los niños en estos casos prefieren
interpretar animales, deciden salir del juego/escenario o introducir objetos
con un significado incongruente para tratar de terminar lo antes posible con
ese juego que ven tan ridículo interpretarlo puesto que ellos son "hombres,
grandes y fuertes”
Por otra parte, si nos fijamos en un
escenario “masculino” nos encontramos un taller mecánico en el que arreglan coches,
se pelean con otros mecánicos y adoptan acciones muy rudas, mientras que las
niñas continúan en sus roles de madres que llevan la comida a sus maridos, llaman
al médico, o incluso si deben permanecer en el taller, hacen uso de tornillos y
tenacillas como si estuviesen en una peluquería y se rizaran el pelo. Todo ello
de nuevo porque tristemente las niñas han interiorizado que ellas no deben
participar de lo bruto o de lo que ensucia sino que deben estar limpias, bellas
y siempre en constante servidumbre de la familia.
Creo necesario recordar que hablamos de niños
de 5 años que antes de aprender nada ya han interiorizado estos esquemas de
género por lo que viven y ven cotidianamente en su día a día. ¿Cómo es posible
que esta sociedad permita que se siga reproduciendo esto en los niños?
Quiero terminar esta reflexión aludiendo a la
propuesta educativa que realizan al final del estudio, en el que proponen una
participación activa del profesorado para, que sin intervenir en las tomas de decisiones
ni corromper la imaginación de los niños, tratar de reconducir las escenas a
términos mixtos e incluso tratar de inculcar en los alumnos que las niñas
pueden ser mecánicas o quedarse en casa arreglando el fregadero mientras es el
padre quien lleva a los niños al colegio y luego pasa por el supermercado a hacer
la compra de la semana. No intervenir significa apoyar el existente modelo de
esquemas de género, y significa reproducir lo mal aprendido.
Sin embargo, creo que lo más importante es
iniciar el cambio de esta sociedad. Los niños no deben seguir viendo como son
las mujeres las que se quedan en casa y los hombres los que trabajan, es una
mentalidad antigua, desfasada. Es importante mostrar y enseñar a los niños que
si en su casa sucede eso no es porque sea así en todos los hogares, debemos
enseñarles que los géneros no van asociados a conductas, a oficios, a pensamientos
o ideologías. Si somos conscientes de que las niñas y niños de 5 años ya conciben
los esquemas de género, debemos enseñarles antes de que interioricen tan horribles
estereotipos, que entiendan que pueden ser mecánicos/as, quedarse en casa con
la familia, bomberos/as, médicos/as y astronautas si se lo proponen, sean
niños, niñas o niñes.
https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1174/1135640054192847

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