Segregación de niñas y niños en el juego
En
esta noticia se expone que la segregación de género en el juego no es intrínseca
del ser humano sino que es consecuencia de la separación, polarización,
jerarquización y de los estereotipos de género que cada sociedad crea (y que
son diferentes de unas culturas a otras).
En
esta socialización de género se aprenden los elementos que, posteriormente,
hacen que las niñas quieran jugar con las niñas y que lo mismo ocurra con los
niños. Ejemplos de estos elementos que se interiorizan y naturalizan son las
secciones diferenciadas para cada género de libros, ropa, juguetes e incluso
colores.
El
aprendizaje social diferencial está definido y sustentado por los estereotipos
y roles de género. Es el proceso por el que una persona adquiere e integra los
valores, costumbres, tradiciones y normas de comportamiento asociadas a su
sexo. De esta forma las niñas interiorizan comportamientos basados en la
sensibilidad y delicadeza mientras que a los niños se les educa desde la
fuerza, valentía y autoridad.
Los
niños crecen socializándose diferente, y el problema no está en la diferencia
sino en que esa diferencia genera desigualdad entre ambos sexos.
Desde
los centros educativos ya hay docentes haciendo un esfuerzo por romper estos
estereotipos utilizando recursos y materiales como juguetes no sexistas,
actividades que permitan el juego libre y proyectan patios inclusivos para que
el desarrollo de las niñas y niños se produzca en libertad, con seguridad y
confianza.
Las
niñas siguen encontrando barreras en ámbitos en los que tradicionalmente han
estado excluidas, que ahora de forma explícita no lo están pero como no tienen
modelos a seguir en esos espacios, no se atreven a adentrarse en ellos. El
llamado “síndrome de Pitufina” es el caso en el que solo hay un único
representante femenino entre muchos hombres, y es una situación que debemos
superar para que la poca representación femenina en algunas actividades deje de
ser un limitante para las niñas a practicarlas.
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Atribuir al juego la única función de la
diversión es subestimar sus múltiples dimensiones y capacidades y, por tanto,
su importancia en el desarrollo de las niñas y niños. Jugando las personas
aprenden no solo habilidades sino también valores que serán fundamentales de
cara a la vida adulta.
Tanto los juegos como los juguetes no son
comunes a todo el mundo ni han sido iguales durante toda la historia, cambian
con la cultura y los años. Y son un elemento utilizado por las sociedades de
cara a que sus futuros adultos adquieran unas capacidades concretas, y que
serán diferentes dentro de cada una.
Es por ello que la asignación de roles y
estereotipos ha calado también en los juegos, puesto que las antiguas sociedades
lo que querían era conseguir hombres valientes, con autoridad y que trabajaran
y mujeres que cuidaran con delicadeza a sus hijos y se dedicaran a todo lo que
les envuelve: la cocina, la ropa…
Un estereotipo (en este caso de género, pero
también puede ser de raza o de otro tipo) surge cuando se asignan capacidades y
valores, y se coartan así las oportunidades y derechos, basándose exclusivamente
en las diferencias, en este caso, entre los cuerpos.
Cuestionar los estereotipos no implica negar
las diferencias sino rechazar el valor social que se le da a estas diferencias
ya que se traducen en desigualdades. Esta será la faena de una sociedad que
busque ser igualitaria y la base por dónde comenzar podrían ser los juegos,
puesto que están muy presenten y son muy influyentes en el desarrollo de los valores
de los menores.
A pesar del avance que hemos hecho durante
los últimos años, seguimos afianzando estereotipos de género dañinos a través
del juego.
«Los juegos influyen en la
socialización de las niñas y niños y en la reproducción de roles de género. Los
juegos son experiencias y los juguetes herramientas lúdicas básicas en el desarrollo
cognitivo de los niños que mejoran sus capacidades: si limitamos a la niñas y
niños a un tipo de juego, limitamos también su desarrollo»
«debemos tener conciencia sobre
el mundo que estamos construyendo a partir del juego simbólico que ofrecemos a
los niños»
Universitat Oberta de Catalunya.
(2014, diciembre 17). Los estereotipos de género
vinculados a los juegos limitan las potencialidades de los niños.
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